Los hombres que siguieron tomando anabolizantes mantuvieron un corazón engrosado y más débil; los que los dejaron mejoraron hasta acercarse a quienes nunca los usaron.
Es la conclusión de un estudio noruego que ha vuelto a examinar, años después, a hombres que entrenan fuerza con y sin esteroides anabolizantes. La parte buena: el daño en el corazón parece revertir, al menos en parte, cuando se dejan.
El trabajo lo firman Rang Abdullah y la cardióloga Vibeke M. Almaas, del Hospital Universitario de Oslo (Noruega). Se publicó el 12 de octubre de 2026 en European Heart Journal – Cardiovascular Imaging, la revista de imagen cardiaca de la Sociedad Europea de Cardiología. Volvieron a estudiar a 70 usuarios de anabolizantes y a 35 hombres que levantan pesas sin ellos.
¿Qué le pasa al corazón?
Los participantes ya se habían estudiado entre 2017 y 2019. En la revisión, a cada uno se le hizo una entrevista, un análisis hormonal y una ecografía del corazón (ecocardiograma).
De los 70 usuarios, 35 seguían con anabolizantes. Su corazón seguía engrosado y bombeaba peor. La fracción de eyección, el porcentaje de sangre que el corazón expulsa en cada latido, estaba de media en el 48 %. En un corazón sano suele superar el 50-55 %.
Además, su corazón se relajaba peor entre latido y latido (la llamada función diastólica), y había empeorado desde la primera visita. «Hasta un 17 % de los que siguieron usando anabolizantes tenían una función cardiaca gravemente reducida», resume Almaas en la nota de la Sociedad Europea de Cardiología. Es decir, uno de cada seis.
¿Y los que los dejaron?
Quince hombres habían dejado los anabolizantes entre una visita y otra. En ellos, la masa del ventrículo izquierdo bajó cerca de un 20 %. Y la fracción de eyección subió unos 6 puntos, del 48 % al 54 %.
Con esos cambios, sus cifras se acercaron a las de los hombres que entrenan sin anabolizantes. Ese grupo de control importa: el entrenamiento de fuerza también agranda algo el corazón, y así se separa lo que hace el gimnasio de lo que hacen las hormonas.
Hubo un tercer dato curioso. Entre los que siguieron con anabolizantes, los que tomaban medicación para la tensión mejoraron su fracción de eyección unos 5 puntos. Los que no la tomaban empeoraron 4.
«Nuestros resultados subrayan la importancia de seguir con el trabajo de prevención y de reducción de daños», señala la coautora Astrid Bjørnebekk, que dirige el grupo de investigación en anabolizantes del hospital.
Lo que el estudio no dice
Es un estudio observacional en hombres: muestra una relación, pero no demuestra por sí solo que dejar los anabolizantes cause la mejoría. Solo 15 personas los dejaron, y casi un tercio de los usuarios iniciales no volvió a la revisión.
El consumo se conoce por lo que contaron los propios participantes, sin detalle de sustancias ni cantidades. Tampoco habla de la testosterona recetada por un médico. Ni aclara si el riesgo de infarto vuelve a ser el de alguien que nunca los tomó.
Qué puedes hacer
Si entrenas fuerza sin anabolizantes, este estudio no va contigo: tu grupo es el de control, el de las cifras normales. Si los usas o los has usado, el mensaje es doble: el daño es real y, según estos datos, no siempre es definitivo.
Lo sensato es contárselo a tu médico sin rodeos, tomarte la tensión con regularidad y preguntarle si tiene sentido una ecografía del corazón. Los anabolizantes también pueden alterar la analítica, por ejemplo las transaminasas: aquí explicamos por qué puede salir alta la GPT y qué significa una GOT alta.
Fuente
- Abdullah R, Bjørnebekk A, Hullstein IR, Thorsby PM, Helle-Valle T, Edvardsen T, Haugaa KH, Almaas VM. Cardiovascular effects of continued vs. discontinued anabolic–androgenic steroid use: a longitudinal follow-up study. Eur Heart J Cardiovasc Imaging. 2026. DOI: 10.1093/ehjci/jeag238. Financiación: Helse Sør-Øst, Fundación Dam y Consejo de Investigación de Noruega.
- Editorial acompañante: Bijsterveld NR, van Diepen M, de Ronde W, Jørstad HT. Reversible remodelling, residual questions: the anabolic-steroid–exposed heart under longitudinal imaging. Eur Heart J Cardiovasc Imaging. 2026. DOI: 10.1093/ehjci/jeag239.
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Álvaro Gómez Molina · Fisioterapeuta colegiado nº 10.249 (ICOFM). Divulgación basada en evidencia: no sustituye la valoración de tu médico.
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Álvaro Gómez Molina
Fisioterapeuta Colegiado nº 10.249 (ICOFM). Máster en Fisioterapia Invasiva. Especialista en fisioterapia musculoesquelética. Fundador de Project 170.
Quiénes somos y cómo trabajamos →Divulgación basada en evidencia. No sustituye consejo médico. Este artículo resume un estudio observacional pequeño. Si usas o has usado anabolizantes, habla con tu médico.
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